No podemos dejar de nombrar el arte pastoril. Los pastores apoyados en su cayado y con la morrala al hombro, vagaban por los campos acompañados por sus perros, sometidos a todo tipo de inclemencias del tiempo. En la soledad del campo, con su navaja realizaban maravillosos trabajos de talla de madera, cuernigas con distintos motivos decorativos que van cambiando con el transcurrir de los años.