Este edificio fue reformado por Antonio del Mercado, quien mantuvo la fachada, divida en dos cuerpos, colocando en la parte superior cuatro ventanas enmarcadas por cuatro arcos. A lo largo del siglo XVII, se completó el cuerpo inferior con el soportal actual, de cuatro arcos carpaneles. El interior se remodeló de tal forma que las estancias para la actividad institucional quedaron en el centro. Además, la residencia de los dos regidores se ubicó dentro.
En 1649, se vuelven a redactar las escrituras con una importante novedad: la inclusión de un habitáculo con bóveda de medio cañón destinada a ser archivo de papeles. Sin que se conozcan las causas exactas, entre 1674 y 1675, se trasladó a un nuevo edificio situado en la Plaza de España que, además, cumplía las funciones de cárcel y de juzgado.
|